En el Hospital Profesor Dr. Rodolfo Rossi con el equipo voluntario de Payamédicos.
Cada lunes asiste allí, para devolverles una sonrisa, haciendo compañía a los pacientes allí internados o en espera de la guardia. Bocha es un nene grandulón, que lo único que sabe es querer amar y amar. Su demostración de cariño son esos abrazos de osos que te quitan el aire pero te devuelven la vida. El abrazo a Wally, uno de los voluntarios, es la imagen perfecta que describe lo esencial del Cottolengo: el amor.
