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Una de las formas de colaborar con el otro es compartiendo parte de nuestro tiempo y ese fue mi deseo cuando decidí concurrir al Hogar Servente de Villa Elisa. Llevé la cámara porque quería registrar su forma de vida y colaborar en visibilizar un sector social muy vulnerable, que muchas veces no es considerado por gran parte de nuestra sociedad. En una de las visitas, logro capturar esta escena en donde una de las cocineras consuela y contiene a una de las niñas que minutos antes se había enfurecido y había arrojado varias sillas por la habitación. El amor de la cocinera es clave en el vínculo con los niños, ya que es quien cumple muchas veces el rol de madre, conociéndolos profundamente en su cotidianeidad. Decido enviar esta fotografía en homenaje a todas esas personas anónimas que dan su vida y su tiempo criando a otros niños y también como comunicadora, para interpelar al espectador y generar conciencia sobre un mundo que para muchos es invisible.

"La cocinera", de Anabela Gilardone

“La cocinera”, de Anabela Gilardone, fotografía seleccionada en la IV Edición de Ser Voluntario en imágenes (2014)

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